"Rafa Ortiz desciende una cascada de 21 m en una langosta hinchable"
"Rafa Ortiz recorre las cataratas del Niágara en kayak"
"Rafa Ortiz, experto en descender por cascadas y desafiar a la muerte"

Estos son solo algunos de nuestros titulares favoritos sobre el kayakista profesional Rafa Ortiz. Este chico es una leyenda viva del remo. Creíamos que Rafa se conformaría con el descenso de las cataratas Palouse de 60 m y de las cataratas de 50 m en su documental "Chasing Niagara", pero parece que empezaron a surgirle nuevas y atrevidas ideas. Estas ideas le llevaron a sustituir el kayak por una langosta hinchable mucho más ligera para lanzarse por una cascada de 21 m.

Así llegamos a este momento, en el que presentamos a Rafa envuelto en llamas por primera vez. Y la cosa no queda ahí. Inspirado por un recuerdo pirotécnico al comienzo de su carrera como kayakista, Rafa se está preparando para descender por las cataratas Tomata en México, de 15 m.

Hemos estado con Rafa para conocer más de cerca su visión sobre esta acrobacia extrema de kayak que podéis ver aquí o en YouTube. Se podría decir que la llama está más viva que nunca. Estas son las palabras de Rafa (tras una breve pausa en la que lo hemos visto tirarse en una balsa langosta): 

GoPro: Primero fue el Niágara, luego una langosta y ahora envuelto en llamas. ¿Qué otras acrobacias en cascadas has pensado? ¿Por qué fuego ahora?
Rafa Ortiz: Las cataratas se han convertido en mi obsesión en estos últimos 13 años. En cualquier lugar, desde las cataratas Palouse de 60 metros hasta el récord del mundo de descenso en colchoneta de playa. El fuego es mi obsesión más reciente. Sinceramente, lo único que pensé es que sería genial e impresionante a nivel visual. 

Era la primera vez que te has visto en llamas, ¿no? ¿Cómo te sentiste?
¡Es una locura! Ha resultado ser mucho más intenso de lo que esperaba. Estar envuelto en llamas tiene que ser una de las sensaciones más increíbles y aterradoras que se pueden experimentar.
El calor sube bastante rápido. Es imposible respirar mientras estás ahí, pues no vas a respirar el humo. No se ve muy bien con el fuego, y menos con las gafas empañadas. Y no importa lo bien protegido que estés, se te puede ir de las manos rápidamente. 

¿Has tenido que aguantar la respiración al realizar la acrobacia?
Sí. Es un factor que se suma a algo ya de por sí complicado. 

¿En qué pensabas cuando te lanzaste al agua y lograste tu objetivo?
¡Estaba alucinando! Aun así, en el último tramo me di un golpe muy fuerte con el remo y acabé con unos cuantos puntos en el labio. 

¿Te has preocupado en algún momento?
Claro que sí. Era consciente de que había muchos factores que podían complicar las cosas en el transcurso del desafío. La verdad es que he aprendido a respetar al fuego. 

¿Qué tienes pensado ahora en cuanto a descenso por cataratas en kayak?
Hay un par de cataratas que tengo en mente desde hace unos años, así que trabajaré duro para superarlas. Además, ¿quién sabe? Puede que trate de batir un nuevo récord mundial de langosta.

Por último, ¿cuál es tu mayor miedo? (Porque está claro que el fuego o las cascadas no son rivales para ti).
Mi mayor miedo es no poder lograr las cosas que quiero conseguir en la vida.